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Las lecciones de la educación que recibió Lady Gaga

El matemático Terence Tao, el creador de Facebook Mark Zuckerberg, el inventor de Google Sergey Brin y la cantante Lady Gaga tienen en común haber desarrollado una inteligencia precoz y capacidades cognitivas excepcionales. Y algo más, ellos junto a otros 5.000 niños en Estados Unidos, a lo largo de los últimos 45 años, fueron identificados a tiempo e hicieron parte del Centro para Talento Joven de la Universidad John Hopkins.

En un fascinante artículo titulado Cómo criar genios: lesiones de un estudio de 45 años con niños superinteligentes, el escritor y periodista Tom Clynes cuenta la historia del psicólogo Julian Stanley quien en 1972 creó uno de los primeros programas enfocados en detectar y educar a niños con capacidades excepcionales. Los resultados del trabajo que Stanley comenzó, y continuaron sus discípulos, hoy está permitiendo aclarar algunos de los debates más acalorados sobre educación.

El estudio que siguió las trayectorias profesionales de esos 5.000 niños, el más sólido y extenso que se ha llevado cabo, reveló que existe una correlación entre el desarrollo precoz y el éxito profesional. Los niños que se ubican en el 1% con resultados más altos en pruebas de aptitud académica suelen convertirse en eminentes científicos, gerentes de las 500 compañías más importantes del mundo, jueces de alto nivel y hasta multimillonarios.

En otras palabras, el estudio contradice lo dicho por otros trabajos, y la sabiduría popular, que valoran mucho más la práctica y factores socioeconómicos que el talento innato.

“Querámoslo o no, estas personas controlan nuestra sociedad”, le dijo Jonathan Wai, psicólogo de la Universidad de Duke y coordinador de un programa para talentos jóvenes, a la revista Nature.

Desde que comenzaron a demostrarse los beneficios de una educación acelerada para este tipo de niños, varios países abrieron programas similares. Corea, Hong Kong, Singapur, y recientemente China con un programa de 10 años, han seguido el ejemplo.

Muchos padres de familia y maestros creen que no es buena idea separar a los niños más inteligentes y ofrecerles una educación más acelerada. Existe la creencia extendida que esa decisión los puede afectar psicológicamente, herirlos socialmente y sacarlos de la niñez antes de tiempo. 

Los datos del Estudio de Jóvenes precoces en Matemáticas, que vigila a los 5.000 niños en Estados Unidos, contradicen esos temores. La educación acelerada les ha traído beneficios sociales y emocionales. También un estudio similar llevado a cabo en Alemania entre 26.000 estudiantes. El factor cognitivo fue el más asociado al éxito pero otros como motivación, curiosidad, habilidad para manejar el estrés, entorno familiar y escolar también jugaron un papel.

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